El código Morse representa letras, números y parte de la puntuación mediante combinaciones de señales cortas y largas: "puntos" y "rayas". El alfabeto original solo cubría las 26 letras del inglés, así que el español necesitó añadir sus propios símbolos para la ñ y las vocales acentuadas.
La ñ y las vocales acentuadas: extensiones al Morse internacional
La letra ñ, ausente del alfabeto inglés, tiene su propio código Morse extendido (--.--), reconocido en varios estándares regionales de radioaficionados hispanohablantes aunque no forma parte del núcleo internacional estricto. Lo mismo ocurre con vocales acentuadas como á, é, í, ó, ú: cada una tiene una combinación propia en las tablas extendidas usadas en España y Latinoamérica, distinta de la vocal sin tilde correspondiente.
El principio de codificación
Las letras más frecuentes del alfabeto se codifican con las secuencias más cortas; por ejemplo, la "E" es un solo punto y la "T" una sola raya. Las letras menos frecuentes tienen combinaciones más largas. Este enfoque —código corto para símbolos frecuentes— agiliza la transmisión en promedio, y el mismo principio inspiró más tarde los algoritmos de compresión de datos.
Contexto histórico
El código Morse se creó para el telégrafo en el siglo XIX, cuando una señal solo podía estar encendida o apagada, sin estados intermedios. Los puntos y las rayas encajaban a la perfección con ese canal de comunicación discreto, y durante décadas fue la principal forma de enviar mensajes de texto a grandes distancias, incluida la extensa red telegráfica que unió España con sus colonias y, más tarde, los países latinoamericanos entre sí.
Dónde se usa hoy
- Radioaficionados —muchos siguen usando CW, un modo de telegrafía basado en Morse, y las federaciones de radioaficionados de España y Latinoamérica mantienen sus propias guías de la tabla extendida con ñ y tildes—.
- Señales de socorro —el ejemplo más conocido es SOS (tres puntos, tres rayas, tres puntos)—.
- Aplicaciones educativas y de entretenimiento, acertijos.
Velocidad de transmisión: WPM e intervalos de Farnsworth
La velocidad del Morse se mide en palabras por minuto (WPM), tomando como referencia la palabra "PARIS", cuya longitud estandariza la duración del punto. En el aprendizaje se suele usar el método Farnsworth: las propias señales se transmiten a velocidad normal, mientras que las pausas entre letras y palabras se alargan artificialmente, lo que facilita el reconocimiento auditivo sin habituar al alumno a un ritmo lento en las señales individuales.