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AES: cómo funciona el cifrado simétrico

En España, el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) —el marco que regula la seguridad de los sistemas de la administración pública— exige el uso de algoritmos de cifrado acreditados según el nivel de la información. AES-256 en modo GCM es una de las combinaciones que cumple los requisitos de las categorías más exigentes, junto con los estándares que fija el Centro Criptológico Nacional (CCN).

Cifrado en reposo: una obligación, no una opción

Tanto el ENS como el RGPD (aplicable en toda la UE, incluida España) tratan el cifrado como una medida técnica esperada para proteger datos personales «en reposo» (almacenados) y «en tránsito» (transmitidos por red). No es que la ley mencione AES por su nombre, pero en la práctica es el algoritmo simétrico que casi todas las guías técnicas del CCN y de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) dan por hecho cuando hablan de «cifrado robusto».

Modos de funcionamiento: CBC frente a GCM

AES cifra los datos en bloques de tamaño fijo, así que el modo de funcionamiento determina cómo se relacionan esos bloques entre sí. CBC (Cipher Block Chaining) encadena cada bloque con el anterior, garantizando confidencialidad pero sin verificar la integridad de los datos. GCM (Galois/Counter Mode) añade autenticación, es decir, cifra los datos y a la vez garantiza que no han sido manipulados, por lo que se considera la opción más moderna y segura.

Para qué se necesita un vector de inicialización (IV)

Si cifras los mismos datos con la misma clave sin variación adicional, el resultado siempre será idéntico, lo cual filtra información sobre bloques repetidos. El vector de inicialización es un valor aleatorio único que se añade a cada operación de cifrado, garantizando un resultado diferente incluso para los mismos datos de entrada y la misma clave.

Para qué se necesita esto

  • Cifrar datos sensibles antes de almacenarlos o transmitirlos por la red.
  • Justificar ante una auditoría del ENS o del RGPD qué algoritmo protege los datos en reposo.
  • Diagnosticar problemas de compatibilidad al descifrar datos cifrados en otro sistema.

AES-128 frente a AES-256: ¿hace falta una clave más larga?

Intuitivamente parece que una clave el doble de larga significa el doble de protección, pero en la práctica AES-128 sigue considerándose criptográficamente seguro hoy en día. AES-256 ofrece un margen mayor frente a futuros avances teóricos (incluida la computación cuántica), pero tiene un coste computacional algo mayor, así que la elección entre ambos es un compromiso entre rendimiento y margen de seguridad, no entre «seguro» e «inseguro».

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