El servicio Lorem Picsum, que desde 2014 sirve fotografías reales recortadas al tamaño que se le pida con solo cambiar una URL, tomó su nombre prestado directamente del lorem ipsum textual: la idea de un contenido genérico y desechable que llena un hueco sin robarle atención al diseño se trasladó del texto a la imagen casi sin cambiar el nombre.
Para qué sirven realmente los placeholders
Un placeholder con las proporciones correctas permite ver de inmediato cómo se ajusta el contenido alrededor de una imagen del tamaño previsto, sin esperar a los gráficos finales de un diseñador o fotógrafo. Eso acelera el desarrollo y permite trabajar el maquetado y el contenido en paralelo.
El mismo papel que el lorem ipsum, pero en imágenes
Un placeholder de imagen cumple para una maqueta exactamente la misma función que el lorem ipsum cumple para un párrafo: avisa de que ahí todavía no hay que juzgar el contenido, sino la forma. Ambos recursos resuelven el mismo problema de composición — llenar un espacio para poder evaluar proporciones y jerarquía sin que un elemento a medio terminar distraiga de lo que realmente se está revisando.
Probar el diseño responsivo sin imágenes reales
Los placeholders de distintos tamaños y proporciones ayudan a comprobar cómo se comporta un diseño en distintas pantallas: si se descuadra cuando la imagen es cuadrada en vez de horizontal, o si el recorte (crop) funciona correctamente al cambiar el tamaño de la ventana.
Para qué sirve esto
- Rellenar rápidamente un maquetado con imágenes del tamaño necesario antes de que estén listos los gráficos reales.
- Probar el diseño responsivo con imágenes de distintas proporciones.
- Mostrar a un cliente o al equipo la estructura de una página sin esperar al contenido final.
Formatos de placeholder: SVG frente a imágenes rasterizadas
Los placeholders se pueden generar como imágenes rasterizadas (PNG, JPEG) o como SVG, un formato vectorial que escala sin pérdida de calidad. Un placeholder en SVG suele pesar apenas unos pocos kilobytes independientemente del tamaño indicado, ya que describe formas geométricas y texto en lugar de almacenar datos de píxeles. El formato rasterizado resulta más útil cuando hace falta imitar de cerca el peso del archivo de la futura imagen real, para probar el rendimiento de carga de la página.